Monday, June 22, 2026

São Miguel. Dia 3: el Lago Verde

Hoy hemos hecho una excursión por la zona occidental de São Miguel, y hemos ido a hacer un recorrido rodeando el Lago Verde, en la ciudad Sete Cidades.

Hay dos lagos separados por una carretera: el Lago Verde y el Lago Azul. En realidad es el mismo lago, pero como están partidos por la carretera, y la luz hace que tengan dos tonos diferentes, se les considera como si fuesen dos lagos distintos. Para los más románticos, hay una leyenda que explica por qué las aguas de los dos lagos tienen diferente color.

Esta foto no es nuestra, pero se ven los dos lagos bien.

La ruta de senderismo para rodear el Lago Verde tiene poco más de 5km, y salvo un pequeño tramo que hay que hacer la cabra ayudándote de unas cuerdas, es un paseo sencillo y bonito.




Hay que decir que esta ruta la hemos comenzado siendo perseguidos por un gallo y la hemos acabado dando de comer a unos patos. Ríete tú de Frank de la Jungla!

El Lagoa Verde se ve verde

Spaguettiiiii!!

Panorámica

Por la tarde, nos hemos acercado a ver el hotel abandonado Monte Palace, que además ha concidido con una niebla tremenda que le daba un aire terrorífico. Tan terrorífico que Nuria no ha querido entrar, pese a que el hotel se visita por los turistas por dentro (pese a que esté prohibido), ya que desde la azotea hay unas vistas espectaculares de Sete Cidades (que lo cierto es que por la niebla, no las hubiésemos visto).

Esta foto tampoco es nuestra.

Ésta sí

Así que hemos optado por visitar la Plantação de Ananás dos Açores, donde hemos aprendido que a las piñas se las tortura y envenena para que den sus frutos, y que no se deja que sean polinizadas para que las frutas no tengan hueso (semilla). Allí hemos hecho una degustación de piña, zumo de piña, pastel de piña, mermelada de piña, licor de piña y chutney de piña.

El ciclo vital de las piñas, tortura incluída

Finalmente, hemos dado una vuelta por Ponta Delgada, para visitar sitios como la Ermida da Mãe de Deus, que el domingo estaba cerrada. No, no hemos llegado a tiempo de ver el Mercado da Graça abierto. Haremos un tercer intento.

Lo mejor/La sorpresa del día: La excursión alrededor del Lago Verde

Lo peor/La decepción: La niebla que nos impidió tener vistas panorámicas desde los Miradouro do Cerrado das Freiras o Miradouro do Cerrado das Freiras.


Sunday, June 21, 2026

São Miguel. Día 2: Ribeira dos Caldeiroes

Hoy hemos hecho la primera ruta de senderismo por la isla. En esta isla tan verde hay más de 500 volcanes, y está llena de cráteres volcánicos que ahora son lagos. Eso hace que haya muchas rutas de senderismo para ver lagos y cascadas.

Para empezar, hemos escogido la más sencilla, más adaptada y... bueno, que era destino de viajeros del Imserso 😁, pero también de jóvenes que hacían barranquismo.

Se trataba de visitar el Parque Natural da Ribeira dos Caldeiroes, al noreste de la Isla de Sao Miguel. Visitamos sus dos atracciones principales: la preciosa Cascada da Veu da Noiva (Cascada del Velo de la Novia) y después nos acercamos a la Cascada da Ribeira dos Caldeiroes. 

Cascada da Veu da Noiva

En este parque se encuentran varios antiguos molinos de agua, albergando uno de ellos un museo etnográfico. Está todo muy actualizado: las casas de los molineros fueron transformadas en tienda de artesanía y alojamiento de turismo rural, y servicios de cafetería, un área de pícnic y un parque infantil.

Cascada da Ribeira dos Caldeiroes

Tras un paseo agradable de apenas 2km, cogimos el coche y nos acercamos al miradouro se Santa Iria, desde donde tuvimos unas bonitas vistas de la costa septentrional de la isla.

Para comer, fuimos a un restaurante tipo chill out en Ribeira Grande, en una de las pocas playas que vimos en la isla: la playa do Areal de Santa Bárbara. Era una playa más para hacer surf que para bañarse (por el viento), y allí comimos por primera vez las famosas lapas de las Azores (del tamaño de mejillones grandes).

Más que lapas son lapones

Después de comer visitamos el pueblo de Ribeira Grande, y como es tan pequeño que lo vimos en un ratito, aún nos dió tiempo a haver una pequeña caminata para ver la cascada del Salto del Cabrito. La imponente cascada tiene aproximadamente 40 metros de altura. 

El Salto del Cabrito

En los días cálidos, los visitantes no suelen resistirse a darse un refrescante chapuzón en sus aguas deliciosamente frescas (dice la información que hemos encontrado en internet, yo creo que ahí te dejas las rodillas). 

Los cabritillos

Por último, fuimos a cenar a un restaurante en Caloura. Allí volvimos a comer lapas, y cenamos a la fresca, mientras una niña se empeñaba en torturar a un gato y después torturar la ensalada del restaurante.

Lo mejor/La sorpresa del día: La cascada del Salto de Cabrito, que no la teníamos en nuestros planes, y era bien bonita.

Lo peor/La decepción: las lapas. Son grandes, sí, pero un poco bastas. Era como mascar chicle.

Saturday, June 20, 2026

São Miguel. Día 1: Vista de cetáceos

El primer día de nuestra estancia en la isla ha estado protagonizado por nuestra excursión en barca para ver cetáceos: ballenas y delfines.

Al llegar al puerto, tras un breve paseo caminando desde el apartamento (un paseo de 10 minutos que, a lo tonto a lo tonto, hicimos varias veces, y en el que contemplamos la peculiar pavimentación de las aceras de piedra negra volcánica con dibujos blancos) vimos un vídeo de medidas de seguridad y nos subimos a una barca tipo zodiac, con la cual nos alejamos a buscar ballenas.

La peculiar pavimentación de las aceras

Las ballenas se hicieron de rogar, pero sí vimos bastantes delfines, nadando y saltando a nuestro alrededor. Se trataban de delfines comunes, con tonos amarillos. Una pasajera de la barca, que se pasó las 3 horas dando de comer a los peces con su desayuno anterior, no llegó a ver ninguno. Ni llegó a ver (algo más alejadas de nuestra barca) a las ballenas que (¡al fin!) vimos. Se trataba de un rorcual norteño (también conocido como ballena boba), en ingles sei whale, a la que vimos lanzar su chorro característico, pero que no sacó la cola del agua en ningún momento (nos quedamos sin la foto). Es la tercera especie de ballena más grande, tras la ballena azul y el rorcual común, ya que puede llegar a medir 20m (un edificio de 7 plantas).

Delfines!

Tras comer en el puerto, dimos un paseo por el bonito casco antiguo de Ponta Delgada, donde destacaba la arquitectura tradicional azoriana, de paredes blancas pero con basalto negro en portales, esquinas y molduras, y las emblemáticas Portas da Cidade, ejemplo de barroco portugués.

Ponta Delgada

Portas da Cidade

Lo mejor/La sorpresa del día: La excursión para ver cetáceos, claro. Y me refiero a los delfines, que saltaban cerca y pasaban por debajo de nuestra barca.

Lo peor/La decepción: No haber podido ver las ballenas más de cerca.


Friday, June 19, 2026

Azores: São Miguel

Esta año, nuestro viaje en la semana de San Juan ha sido para conocer la isla de São Miguel, en el archipiélago portugués de las Azores.

En el fondo el destino de esta preciosa isla volcánica (tiene más de 500 volcanes) es una excusa para comer el famoso Cozido das Furnas, que en dicho pueblo de São Miguel, se cocina bajo tierra aprovechando el calor geotérmico natural de las calderas volcánicas del valle de Furnas.

Pero bueno, ya que cruzamos medio Oceano Atlántico, aprovecharemos para visitar los paisajes i volcanes de la isla. Más que nada por disimular.

En São Miguel nos hemos alojado en el Lovey&Charming Anita's apartment, en Ponta Delgada (capìtal de la isla). Me encanta el nombre, y el apartamento estaba perfecto.

Por cierto, para poder planificar la visita a la isla, y teniendo en cuenta la gran variabilidad del clima (puede cambiar de llover o hacer sol en el mismo día a lo contrario, dependiendo de la hora, varias veces, y puede hacer sol en una zona de la isla mientras llueve en otra, y cambiar día a día), es útil descargarse la aplicación Spotazores. Con ella, puedes consultar a tiempo real el clima en cada una de las 25 zonas de la isla donde hay una webcam y cambiar de planes en cuanto a la excursión que ibas a hacer ese día:



Sunday, June 29, 2025

Cantabria. Día 8: Palacio de la Magdalena

Último día de nuestras vacaciones en Cantabria. Hoy el día lo dedicamos a regresar a Barcelona. Pero antes de irnos de Santander, nos da tiempo a una última visita.

Hemos vuelto a la península de la Magdalena, donde hemos podido ver a los pingüinos, que salían de su refugio para comer. Y nos hemos dirigido al Palacio de la Magdalena.


El palacio de la Magdalena fue la residencia de verano de los reyes Alfonso XIII y Victoria Eugenia desde 1913 hasta 1930. Actualmente es sede de la Universidad Internacional Menéndez Pelayo y también acoge congresos, reuniones y eventos. Fue un regalo de Santander al rey Alfonso, y facilitó que la nobleza también veranease en la capital cántabra. Se puede decir que fue una gran operación de marketing.


Más tarde, este edificio se utilizó como campo de concentración franquista, y también sirvió de alojamiento de gente santanderina que perdió su domicilio en el incendio de 1941.

Como curiosidad, hemos pasado por la sala llamada "de los fantasmas", debido a una fotografía. Se trata de una fotografía tomada en 1913 a Alfonso XIII en una visita oficial en París, en las escaleras de un edificio con personalidades de la época, y entre tanta gente importante parece que se han colado dos espíritus.


Lo mejor/la sorpresa del día: pues aunque es una visita prescindible, en el palacio hay un par de retratos de Juan de Borbón vestido como si fuese un rey, y un cuadro de la Reina Victoria Eugenia pintado por Sorolla titulado "Victoria Eugenia con mantilla", que a la reina no le gustaba mucho la actitud tan informal, casi vulgar, en la que salía retratada (nada digna para una dama de alta cuna).


Lo peor/la decepción: Pues que la heladería de la península de la Magdalena estaba cerrada a la hora que teníamos pensado volver a Barcelona.

Saturday, June 28, 2025

Cantabria. Día 7: Cabárceno

Hoy ha sido un día grande. Quizá junto con la excursión a los Picos de Europa y la Neocueva, de los días más esperados en el viaje: hoy hemos visitado el Parque de la Naturaleza de Cabárceno.

El Parque de la Naturaleza de Cabárceno no es un zoológico convencional ni un parque natural. Es un espacio naturalizado por la mano del hombre, sobre las 750 ha de una antigua explotación minera a cielo abierto. Los animales -120 especies diferentes- viven en las superficies que utilizan en la vida natural (por ejemplo, sólo el recinto de los elefantes tiene 15ha, es decir, es más grande que todo el zoológico de Madrid). El parque es la instalación donde más elefantes han nacido en el mundo en cautividad (24) -aproximadamente los mismos que en todo el mundo los 200 años anteriores- y también ostenta el récord de contar con la familia más numerosa de ejemplares de esta especie fuera de África. Este año van a reinsertar 23 osos en libertad. Además, hay animales salvajes libres en el parque (ciervos incluso).

Animales en libertad, que viven en el parque

Mientas se hacía la hora de empezar la visita, hemos paseado por el reptilario, donde hemos visto unas espectaculares pitones, cobras, serpientes de cascabel, mambas (incluida la mamba negra, que se llama así por el color de la lengua, no de la piel), boas o monstruos de gila.

La mamba negra con el mambo number one

Para la visita, hemos ido a lo grande, y hemos contratado la Visita Salvaje. A diferencia de la entrada normal, en la que te desplazas por el parque en tu propio vehículo, aquí hemos ido en un coche del centro, conducido por nuestro guía, que nos ha acompañado toda la visita, y nos ha ido explicando las curiosidades tanto del parque, como de los animales.

Mola el coche con el que nos movíamos, eh??

En primer lugar, hemos ido a ver un entrenamiento veterinario con los elefantes -es decir, les simulan visitas al veterinario y les dan recompensas, para que cuando vayan al veterinario de verdad, no se resistan por miedo-, y después les hemos dado de comer unas manzanas. Por allí habían cobos de agua, una especie de antílope impermeable al agua.

Dando de comer manzanas a los elefantes

Luego hemos visitado el entrenamiento veterinario de un rinoceronte blanco (a éste no le hemos dado de comer) y nos hemos adentrado en la zona de fauna ibérica, donde hemos visto gamos y monos de Gibraltar, antes de llegar a la zona de los asnos somalíes, a los que hemos dado de comer. Los asnos somalís son como los asnos no somalís, pero tienen las patas ralladas como las cebras. Es un animal que está a punto de extinguirse, ya que sólo quedan 200 ejemplares en libertad en el mundo. En Cabárceno han nacido 4 ejemplares de asno somalí.

El asno somalí es el de la derecha

Gamos y monos

El pedazo de rinoceronte blanco

De ahí hemos ido a la zona de los tigres de Bengala, donde hemos visto de cerca un hermoso ejemplar, y nos hemos metido con el coche en el recinto de los osos pardos, acompañados de otro coche, con un agente de seguridad armado por si los osos se ponían violentos. En Cabárceno hay 73 ejemplares, y este año reinsertarán en la naturaleza 23 de ellos.

Este no es un tigre, es un oso

Este es un tigre, y tiene los ojos color miel

A continuación hemos ido a la zona de las jirafas, donde hemos dado de comer zanahorias a las dos que allí hay; y hemos seguido dando de comer a los animales, porque hemos ido a dar de comer a las cebras Grevy. Estas cebras son las más grandes, y tienen el vientre de color blanco.

Dando de comer a las jirafas

Lengua negra, larga y pegajosa

Cebras Grevy

Antes de comer, hemos visitado la zona de las aves rapaces, donde hemos visto un halcón peregrino y un águila calva imperial, y nos hemos fotografiado con un águila real y un búho imperial siberiano.

Después de comer, hemos disfrutado de unas vistas del parque desde el teleférico y hemos visitado el recinto de los guepardos, que se nos han acercado curiosos (con intención de comerse a Leo, fijo). Y con esta visita, hemos acabado la Visita Salvaje.

Los elefantes, desde el telecabina

Guepardos a salvo de nosotros

Ya por nuestra cuenta, hemos ido a ver el recinto de los gorilas y de los leones, pero hemos llegado al recinto de los lobos ibéricos cuando ya se habían recogido para cenar.

El rey de la selva y un león frente a la estructura de madera

Lo mejor/la sorpresa del día: pues la Visita Salvaje entera, muy divertida, didáctica y especial.

Lo peor/la decepción: pues por decir algo, que no llegamos a tiempo de ver los lobos; pero es que había tanto por ver!!