Sunday, June 21, 2026

São Miguel. Día 1: Vista de cetáceos

El primer día de nuestra estancia en la isla ha estado protagonizado por nuestra excursión en barca para ver cetáceos: ballenas y delfines.

Al llegar al puerto, tras un breve paseo caminando desde el apartamento (un paseo de 10 minutos que, a lo tonto a lo tonto, hicimos varias veces, y en el que contemplamos la peculiar pavimentación de las aceras de piedra negra volcánica con dibujos blancos) vimos un vídeo de medidas de seguridad y nos subimos a una barca tipo zodiac, con la cual nos alejamos a buscar ballenas.

La peculiar pavimentación de las aceras

Las ballenas se hicieron de rogar, pero sí vimos bastantes delfines, nadando y saltando a nuestro alrededor. Se trataban de delfines comunes, con tonos amarillos. Una pasajera de la barca, que se pasó las 3 horas dando de comer a los peces con su desayuno anterior, no llegó a ver ninguno. Ni llegó a ver (algo más alejadas de nuestra barca) a las ballenas que (¡al fin!) vimos. Se trataba de un rorcual norteño (también conocido como ballena boba), en ingles sei whale, a la que vimos lanzar su chorro característico, pero que no sacó la cola del agua en ningún momento (nos quedamos sin la foto). Es la tercera especie de ballena más grande, tras la ballena azul y el rorcual común, ya que puede llegar a medir 20m (un edificio de 7 plantas).

Delfines!

Tras comer en el puerto, dimos un paseo por el bonito casco antiguo de Ponta Delgada, donde destacaba la arquitectura tradicional azoriana, de paredes blancas pero con basalto negro en portales, esquinas y molduras, y las emblemáticas Portas da Cidade, ejemplo de barroco portugués.

Ponta Delgada

Portas da Cidade

Lo mejor/La sorpresa del día: La excursión para ver cetáceos, claro. Y me refiero a los delfines, que saltaban cerca y pasaban por debajo de nuestra barca.

Lo peor/La decepción: No haber podido ver las ballenas más de cerca.


No comments:

Post a Comment